19.3.13

#84

En realidad, siempre fue un padre severo y estricto. Pero tras ese carácter, siempre estaban unos valores incalculables como ser humano. Que el respeto hacia las personas, y la perseverancia en uno mismo, era lo más importante para llegar a cualquier meta. Y sobre todo, tras el apoyo de los tuyos y la confianza en mi misma. 

Hoy simplemente no quiero felicitar, sino dar las gracias. Por todo. Por darme la vida, la sangre, el color de ojos y la testarudez de seguir luchando en lo que creo. 
A día de hoy, conservo muchos valores que mi padre no me enseñó, sino que más bien me inculcó. "La palabra de un hombre es lo más importante, si no la cumple...ese hombre ya no vale nada" y así es como empecé a desconfiar de la Iglesia y los políticos (junto con él, que todo hay que decirlo). 

Los padres siempre están ahí, como guía, como una mano amiga. Son el madero donde abrazarse cuando se ahoga uno en un mar angosto y vil. Eso es algo muy valioso, el tener siempre un brazo que te saque cuando tú mismo no puedes afrontar un problema. Afortunadamente, ellos no me han tenido que tender muchas veces ese brazo, porque anteriormente ya me dieron un bote para que remara sola. Y es algo que realmente agradezco. Ser fuerte, y gracias a ellos. 

Otra de las cosas por las que tengo que darte las gracias hoy, es por el amor a la naturaleza. Bueno, te lo tengo que agradecer yo y toda Extremadura por la labor que llevas a cabo como forestal. Mi hogar son las dehesas, y mi cama las encinas. Pero sobre todo, el respeto por los animales. Tula y Dana también te lo agradecen. 

Y por supuesto, ¿como olvidarme de la herencia musical?: Pink Floyd, Rolling Stones, U2, Queen, Eric Clapton, Bon Jovi... y ¡qué cojones! hasta Nino Bravo e incluso Duncan Dhu. 

Vivimos tiempos difíciles, y no precisamente por la crisis (que tampoco viene ayudando demasiado), y créeme que ojalá pudiera estar tanto tiempo como fuera posible con vosotros. Me duele en el alma esta situación. Y lo mejor de todo, es que eres tan fuerte que me intentas vender la moto estropeada con globos de colores. Pero la moto no echará a volar, por mucho que lo intentemos. Y eso lo sé. 

Por ello, hoy te agradezco millones de cosas. Espero devolvértelas algún día. Y que sea pronto.

Y felicidades a ti también abuelo, que sin ti, todo esto no sería posible. 

Un beso a los tres, por ser los mejores padres del mundo. 

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