2.4.12

#66


¿Qué penitencia se suponía que tenía que cumplir? Si arrastraba los pies con el aliento en las yemas de los dedos, con el alma bañada en sangre y la alegría agotada y empapada en sudor. No quedaba más ladera que recorrer, sólo se podría volar en la efímera esperanza que llevaba a rastras dicha alegría, no por ellos real, para que engañarnos. No existen las ilusiones, solo nuevos inventos y nuevas sensaciones de anhelos, que poco a poco se desvanecen con el maldito paso del tiempo. Pero ya es tarde para eso, o demasiado pronto, o no lo sé, quizás sea un poco de ambos. Total, qué más da.

1 comentario:

  1. el tiempo lo puede desvanecer todo.. es ahi donde se tiene que mostrar firmeza y determinación para que nada ni nadie te mate tus ilusiones, tus esperanzas.. ni siquiera el tiempo..
    me gusta ver tu foto de perfil =D

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