23.1.12

#55

Hay veces, que la perseverancia no lleva a ningún camino. Sobre todo con las personas. No es más que perder tu paciencia y tu esperanza. No lo llamo ingratitud, puesto que le agradezco mil historias que contar. Pero hay veces en la vida, que seguir caminando y luchando cansa, y sobre todo cuando no hay ninguna meta que alcanzar. ¿Para qué seguir? Bueno, la senda de la autodestrucción es más que dulce, y palia todas las ansias de explotar en un segundo. No puedes intentar estar hecho de piedra por fuera, y de paja por dentro. Al final todo se absorbe, y la paja sale ardiendo.

1 comentario:

  1. Me encanta tu blog y todo lo que escribes y reflejas en el, te sigo si no es molestia:)
    Saludos

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